Algo en tu cerradura Arcu no va bien — la llave va dura, el mecanismo no cierra del todo o la puerta ya no te da la tranquilidad que necesitas.
Llegamos en 30 minutos y te lo decimos sin rodeos.
Las Arcu son una de las cerraduras de embutir más habituales en puertas blindadas de Barcelona. Llevan décadas instaladas — y cuando un mecanismo lleva años trabajando, es normal que aparezcan señales de desgaste.
Lo hemos visto muchas veces: alguien del Guinardó convencido de que necesitaba cambiar toda la cerradura cuando solo tenía el mecanismo desajustado o el bombín desgastado.
Antes de tocar nada, miramos. Te explicamos qué tiene y qué opciones hay.
Si se puede reparar, lo reparamos. Si necesita algo más, te lo decimos antes de empezar — sin sorpresas en el precio.
Puede ser el bombín, el alineamiento de los pestillos o el cuerpo de la cerradura. Lo vemos in situ y te decimos exactamente qué es — antes de tocar nada.
Las llaves de gorjas Arcu no se duplican en cualquier sitio. Un cambio de bombín resuelve el problema en la misma visita — sin obras ni complicaciones.
Aunque aguantó, el mecanismo o el escudo acorazado pueden estar dañados sin que se note a simple vista. Revisamos el conjunto antes de darte el alta.
El bombín original puede sustituirse por uno de mayor seguridad — antipick, antitaladro, antibumping — sin tocar el cuerpo de la cerradura.
Trabajamos con toda la gama Arcu — urgencias, reparaciones, instalaciones y cambios de bombín.
Dinos qué necesitas y te decimos cuándo llegamos.
Seis pasos. Sin complicaciones.
Arcu lleva fabricando cerraduras desde 1958.
Son de Barcelona — del barrio de Sants — y llevan décadas especializándose en un problema muy concreto: cómo hacer que una puerta blindada no ceda ante un intento de forzamiento.
Su sistema más instalado es el ARCU-BLOCK: una cerradura de embutir multipunto que ancla la puerta al marco en varios puntos a la vez. Cuando se da la vuelta a la llave, varios pestillos entran en el marco simultáneamente.
El resultado es una resistencia a la palanca muy superior a la de una cerradura de un solo punto.
El mecanismo funciona con gorjas — una llave plana con combinación de muescas que no se duplica en cualquier sitio.
Por eso, si pierdes las llaves o te mudas, el bombín original puede sustituirse sin tocar el cuerpo de la cerradura. Y si quieres mejorar el nivel de seguridad, es posible instalar un bombín de alta seguridad — antipick, antitaladro, antibumping — que encaje en el mismo cuerpo Arcu que ya tienes.
Si no sabes exactamente qué modelo tienes, no hace falta que lo investigues. Nos lo describes o nos mandas una foto y te decimos qué tienes — y si merece la pena tocarlo o dejarlo como está.
Lo que más nos preguntan antes de llamar.
Máximo 30 minutos desde la llamada, las 24 horas del día.
Si hay algo que pueda retrasarlo — tráfico, alta demanda — te avisamos en el momento.
Sin sorpresas.
Sí. El cuerpo de la cerradura Arcu es compatible con bombines de mayor seguridad — antipick, antitaladro, antibumping.
Lo cambiamos en la misma visita sin tocar el mecanismo multipunto.
Si no estás seguro de qué nivel de protección tienes ahora, te lo decimos in situ antes de recomendar nada.
Las llaves de gorjas Arcu no se duplican en cualquier sitio.
En muchos casos, la opción más rápida y segura es cambiar el bombín directamente — es una intervención limpia, sin tocar el cuerpo de la cerradura, y garantiza que nadie más tiene acceso con las llaves antiguas.
Te lo gestionamos en la misma visita.
Depende del tipo de intervención — no es lo mismo una apertura urgente que un cambio de bombín o una instalación nueva.
El presupuesto es gratuito y te lo damos antes de empezar.
Si tienes dudas, puedes mandarnos fotos por WhatsApp y te orientamos sin compromiso.
Trabajamos con toda la gama — ARCU-BLOCK multipunto, cerraduras de un punto y modelos de entrada de edificio.
Si no sabes qué modelo tienes, no hace falta que lo investigues.
Nos lo describes o nos mandas una foto y te decimos.
Sí. 3 años en material y 6 meses en mano de obra.
Si algo no queda como tiene que quedar, volvemos. Sin excusas.
30 minutos, diagnóstico in situ y presupuesto antes de empezar — sin letra pequeña.